Taxi

Taxiiii, taxi.  Asegúrese que cierra bien la puerta. A veces falla ¡Plaf! Creo que he cerrado bien. Coge tarjetas. Si, por supuesto. ¿Me lleva, por favor al aeropuerto? A la terminal 1. Oiga… ¿Cuánto tiempo tardaremos en llegar? Entre 20 a 30 minutos dependiendo del tráfico.

Creo que llego a tiempo, el vuelo de Juan sale dentro de tres horas. Espero que no haya hecho el embarque ¡He de hablar con él!

No se lo va a creer, cuando me vea allí. Tengo que decirle que le amo. No se puede ir sin saberlo ¿Cómo puede ser que hasta hace unas semanas era un desconocido? Y ahora estoy locamente enamorada ¡Y qué soso me pareció cuando lo vi con Marta! Los hombres cambian en las distancias cortas.

 ¡Oh Dios mío! ¿He cerrado el grifo de la cocina? Con las prisas seguro que me lo he dejado abierto. Soy una calamidad. Ese coche es el que me tengo que comprar. El mío está para el desguace. Me confundo al poner gasolina… se me pasa las revisiones. La tecnología es más de tíos.

¿Qué pensará Juan cuando le diga que le amo? Un día me pareció verle un aro dorado en el dedo, luego no se lo vi nunca más. ¿Estará casado? No sé cuál será su respuesta. Es igual. Se lo diré de todas formas ¡Te quiero! ¡Te quiero! Es lo más importante que me ha pasado en mi vida ¡No puede ser de otra!

¡No pude ser! Si fuera de alguien, no podría haber estado así en la cama conmigo. Nuestra atracción ha ido más allá del sexo. Es imposible que pertenezca a nadie ¡Dios! Por qué me vienen estos pensamientos ahora.

Nunca voy a encontrar un hombre más fascinante en mi vida. Tengo que llegar a él, abrazarle y besarle de tal forma que lo embruje.

Hemos pasado unos días maravillosos. He tenido otros amores, pero todos han sido intrascendentes. Esto es el verdadero amor. Estoy totalmente segura. Los otros han sido sucedáneos.

Me estremezco pensando en él, no debo dejar que todo se vaya con el viento. Nos sentíamos tan a gusto juntos. Él me quiere, también vibraba cuando me miraba; sus ojos destellaban. Ha habido algo fuerte entre nosotros, no me cabe la menor duda. Los dos sabíamos que no era un simple ligue de verano. Aunque ninguno nos atrevimos a dar el paso. Yo voy a darlo ¡Ahora!

-Hemos llegado. -¡Ah¡qué corto se me ha hecho el trayecto! Tenga la tarjeta.

-Asegúrese que cierra bien la puerta, por favor.

-¡Plaf!

Sección: Relatos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.