Nicolás. Parte 6

Continuación

Pedro Fernández Luque solo había vivía para su mujer y sus hijos. Era un hombre, discreto, bonachón de muy buen carácter. Se pasaba la mayor parte del tiempo en el bufete que compartía con otros dos compañeros Jorge y César. Carecía de ambiciones, ni le gustaban los viajes, ni bienes, ni la ropa. No le importaban los honores ni el poder. Las transferencias de sus honorarios en el despacho las hacían a nombre de su mujer, María del Carmen de la Sierra Ubriete que era la que se encarga del manejo del dinero de distribuirlo y gastarlo. Si alguien le hubiera preguntado qué saldo tenía en la cuenta, no le hubiera podido ni contestar, ni tampoco de que banco era cliente. María del Carmen, cada lunes le colocaba el traje la ropa limpia y dinero para la billetera. A penas conocía los intríngulis mercantiles del despacho. Jorge, el más veterano de sus socios, se encargaba de esos menesteres y él de defender a los clientes y de que no se pasaran los plazos de las querellas. Esto último era muy quisquilloso y no se fiaba, ni de la secretaria. Controlaba todos los asuntos diariamente. Cuando todos se habían marchado del bufete, se quedaba para repasar los documentos resolutorios del día y dejar a punto las actas, firmas del día siguiente.  Y algún cliente llamaba a horas fuera de horario de atención al público, atendía al teléfono con toda la amabilidad y sin prisas. Pedro se sentía feliz con su familia. Lo único que ensombrecía su vida era la enfermedad de su hija Laura.

─Vamos a la cancha Nico, ahora que ya te has cambiado y veo que está libre Dejemos a las mujeres que conspiren solas hablando a sus anchas.

─Apenas se fueron, María del Carmen se dirigió a Maica de manera afable, aspiraba el aliento para no precipitarse a preguntas. Le costaba esfuerzo, pero pensó que ya tendría tiempo de hacerlas de forma sutil.

─ ¿Qué quieres tomar, Maica? ¿Maica, verdad a sí te llaman? a ver si no me olvido, me cuesta aprender los nombres raros.

─Maica, le premió con una sonrisa y no hizo ningún comentario.

─Una copa de vino blanco, por favor.

La madre de Nicolás pensó, mientras bebía el vermut rojo con una aceituna y que sería bueno empezar una buena predisposición. Ser amable con la novia de su hijo le traería ventajas.

Antes de que ella reaccionara, se adelantó Laura.

─Menuda sorpresa nos ha preparado Nicolás. No sabíamos nada de tu existencia. Mi hermano es muy especial, ya lo irás conociendo. Desde luego, gusto ha tenido porque eres muy guapa.

─Gracias Laura. A Nico lo conozco desde hace un año y me gusta mucho la forma de ser de tu hermano, aunque a veces, tengo que reconocer que se pasa de introvertido.

─Mi hijo es un fuera de serie, y seguidamente se llevó la copa a los labios para servir bebiendo el vermut.

─¿Maica quieres jugar una partida de tenis?

─No tengo equipo. No importa, te presto el mío que lo tengo en la taquilla y más o menos utilizamos la misma talla. ¿Qué tamaño de calzado utilizas?

─Gracias, Laura. No es por el equipo solamente, sino que no sé dar ni un golpe a la pelota. Jamás he tenido una raqueta en mis manos.

─Tendrás que aprender. Porque Nicolás es muy aficionado y venimos al club desde mayo hasta octubre.

Maica, no respondió. Notaba que por momentos la conversación se le iba haciendo tensa. Deseaba hacerse pequeña como un garbanzo y refugiarse debajo de la silla.

─ ¿Cuándo vendría Nico de la partida de tenis?

─ Se hicieron las dos mujeres como las sordas, como sino la hubieron escuchado.

Eso era una encerrona ella sola con aquellas mujeres por el momento desconocidas. Estaba esperando sus preguntas.

─ ¿A qué tipo de interrogatorio la someterían? No estaba preparada en absoluto. Estaba agobiada, no sabía si estaba bien peinada o bien vestida para la ocasión. Desde luego lo que tenía meridianamente claro es que los zapatos de tacón de aguja que había elegido eran totalmente inadecuados.

(continuará)

Sección: Relatos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.

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