Mis padres

¡Hola, Iván!

Te escribo porque no te puedo enviar WhatsApp, mi abuela me ha quitado el teléfono y me dice que escriba con boli sobre un cuaderno, porque tengo una letra catastrófica.

Estos días estoy en el pueblo, porque mi madre – también mi padre- está de vacaciones y me han dejado aquí. Ahora que ya están divorciados, parece que entre ellos siguen sin ponerse de acuerdo y han cogido las vacaciones los mismos días. Así que me han dejado aquí en casa de mis abuelos.

Yo estoy encantado de que se hayan separado. Ahora los dos me miman muchísimo más y me dan todos los caprichos. Aunque se han vuelto mis padres unos “pesaos”, todo el día dándome besos como una niñata  ¡eso me harta! Y esas tonterías al despedirse ¡Xavi, te quiero!  Que ridiculez. Lo deben haber visto en alguna película. Porque antes esa estupidez no me la decían.

Lo único malo es que tengo que ir con la mochila de aquí para allá cada quince días. Cuando salgo con mi padre me lleva al McDonald’s que me encanta. Los domingos me está preguntando  ¿Qué es lo que me apetece hacer? Yo no sé qué contestarle.

Iván, me aburro mucho con él, aunque me compre ahora un montón de juguetes y videojuegos. Yo quisiera estar contigo y bajar a la calle con Fausto y Jonathan. Nos lo pasábamos de miedo, jugando a exploradores. Era una auténtica gozada.

Mi madre no me lleva a ningún sitio. En casa de mi madre hago lo que quiero está siempre distraída hablando con las amigas, y yo me hincho a jugar con Rayman Legents y el Super Mario. Cuando tengo hambre abro el frigo y como lo que me apetece. Muchas noches me he quedado dormido en el sofá. Mi madre ni se entera, va tan ocupada con el exceso de trabajo que tiene muchas distracciones, creo que también está un poco ida. Pero no sé. Me gustaría que la vieras.

Me acuerdo mucho del Colegio, ahora voy a otro cerca de la casa de mi madre, pero los chicos son unos soseras. Además no tengo ningún amigo. Aquí los profes no son tan divertidos como David y María, que se saltaban las lecciones. David nos contaban unas cosas muy divertidas de los griegos. Y María, era una cachonda hablando en la clase de ciencias.

Este trimestre he sacado malas notas, cinco cates. Pero no me han dicho, ni “mu”. Yo ahora no tengo muchas ganas de estudiar. Cuando voy a casa de mi madre, me dejo libros en casa de mi padre o al revés. Soy un poco desordenado.

Creo que mi padre tiene novia, no me dice nada, pero noto que a veces le llaman y se esconde para hablar. Si estuviera contigo Iván, podríamos hacer pellas y escaparnos para averiguarlo. ¿Recuerdas jugando a exploradores, cuando vigilábamos a la hermana de Fausto, dándose besos con aquel novio?

¿Y el día que nos pillaron porque oyeron las risitas? Como corrimos

¡Bueno!  Fausto se ganó una gran bofetada de su hermana.

Tengo ya el dedo rojo de tanto escribir. Cuando pase el verano a ver si te traen algún día tus padres a mi casa, ya te diré antes donde estoy . Y así, podríamos estar un rato juntos y jugar.

Dale muchos recuerdos a Fausto y Jonathan, y a Lolita, pero no le digas a ella que son de mi parte.

Un abrazo muy fuerte.

Xavi.

Sección: Relatos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.

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