Láser para la vagina. ¿Una opción?

El láser es un dispositivo que utiliza la luz amplificada mediante emisión estimulada de radiación, sus propiedades son acumular gran energía en la misma dirección de forma coherente. Cuando se enfoca un haz láser potente en un punto, este recibe una enorme densidad de energía.

A pesar de que los láser se inventaron recientemente en la década de los 60, son en la actualidad muy numerosas sus aplicaciones en la vida cotidiana, industria, arquitectura, arqueología, lectores de códigos, radares, telecomunicaciones y un largo etcétera. No existen un único  dispositivos de láser, sino que varía  atendiendo a su medio activo. El medio láser puede ser un elemento, sólido, líquido o gas.

En medicina son ampliamente utilizados en muchas especialidades, dermatología, gastroenterología, oftalmología, neumología, odontología, cirugía y medicina estética. Dentro del campo de la ginecología se ha aplicado rutinariamente en tratamientos quirúrgicos, cuello uterino y lesiones en periné por sus características de precisión de corte y coagulación.

Aprovechando su estimulación térmica por las propiedades del láser de dióxido de carbono este tipo de láser ofrece al ginecólogo, otras posibilidades de uso muy interesantes como tratamiento para aliviar y mejorar sintomatología menopáusica.

La menopausia conlleva la disminución hormonal, especialmente de los estrógenos, lo que produce además de las populares sofocaciones,  en más de la mitad de las mujeres, la aparición de síntomas muy molestos en la región genital, se les conoce con el término de síndrome genitourinario. La sequedad vaginal por la ausencia de flujo vaginal conduce a tener dolor en las relaciones sexuales, y la incontinencia urinaria a infecciones recurrentes en el tracto urinario. Estas molestias son leves en el inicio  y se van acrecentando con la edad.

Existen tratamientos para aliviar y mejorar los síntomas del síndrome genitourinario de la menopausia con preparados hormonales y no hormonales. Una gran mayoría de mujeres rechazan los tratamientos hormonales y las terapias con preparados no hormonales, tiene menor eficacia y bajo cumplimiento.

El tratamiento con láser de dióxido de carbono fraccionado se comenzó a utilizar en el 2011 y estudios científicos han mostrado una mejoría significativa en la zona genital, con nueva formación de colágeno, elastina, cambios en la elasticidad, firmeza de la piel y mucosas. La mayoría de pacientes después de tratamiento mejoran significativamente la sequedad vaginal y aumentan la frecuencia de la relaciones sexuales, expresan una mejoría de la incontinencia urinaria.

Por lo general el tratamiento con láser de dióxido en la zona genital, se realiza con una pauta de 3 sesiones, separadas por 6 semanas, conlleva una mejoría significativa de todos los síntomas relacionados con la atrofia de la vulva y vagina. La eficacia se mantiene durante un año o incluso dos.

El láser es una buena opción de tratamiento alternativa cómoda para las mujeres que padecen estos trastornos, si no desean tratamientos hormonales o en las que están contraindicados con historia de cáncer de mama.

Sección: Artículos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.

Un comentario en “Láser para la vagina. ¿Una opción?

  1. Susana Salvany dice:

    Super interesante. No tenía ni idea¡
    Gracias

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