La masturbación femenina

La masturbación femenina ha sido un tema tabú durante mucho siglos, estigmatizada por creencias populares y religiosas, causaba infertilidad, locura, ceguera, salía pelo en zonas extrañas, producía genitales pequeños, tuberculosis; nada cierto y absolutamente infundado. Científicamente, hoy sabemos que masturbarse es un acto saludable y normal, un medio para descargar tensiones y obtener placer.

Masturbarse proviene del latín manus turbare, turbarse o violentarse con la mano. La definición de «masturbación es obtención del placer sexual mediante autoestimulación de los órganos genitales».

La masturbación forma parte de la vida sexual, está presente en todos los seres humanos desde incluso antes de nacer, y se mantiene a lo largo de toda la vida.

La masturbación la practican tanto los hombres como las mujeres, mientras los hombres la usan como sustituto de una pareja sexual, las mujeres la usan como una extensión de su repertorio sexual (Bancrofty y Graham (2010). Generalmente en la época de la pubertad la mayoría de mujeres empiezan a masturbarse. Según estudios publicados, los españoles comienzan a masturbarse a los 14,8 años y dedican una media entre 6 a 10 minutos. La psicóloga Debby Herbanick dice que existe una relación entre el nivel académico de las personas y la frecuencia de la masturbación, a mayor nivel de estudios, más habitual es la práctica de masturbarse. Según Laura Streicher, ginecóloga inglesa, la masturbación ayuda a lubricar y reducir la sequedad vaginal en la menopausia, y mejora el trofismo de los tejidos.

El placer más profundo en la mujer está en el clítoris, órgano más densamente sensorial, tiene aproximadamente 8.000 terminaciones nerviosas, es la zona más inervada del cuerpo femenino, cuya función es producir placer sexual. Acariciar el clítoris además de beneficioso es saludable.

La masturbación es un acto placentero, aporta beneficios tanto físicos como psicológicos: libera endomorfinas, serotonina, favorece la relajación y el bienestar, mejora la autoestima e imagen corporal, mantiene los genitales sanos, elásticos y bien lubrificados, tonifica los músculos pélvicos, actúa como analgésico en los dolores menstruales, regula el sueño, ayuda a mejorar las relaciones sexuales, además perfecciona el autodescubrimiento y autoconfianza respecto al sexo.

Algunas mujeres se masturban todos los días, o incluso más de una vez al día, otras una vez por semana o de vez en cuando. En cambio hay mujeres no se masturban nunca, y eso también está bien. Todas las opciones son normales.

Cuando existe un hábito de la masturbación en la mujer, mejora la vida sexual, tanto en solitario como cuando estás en pareja, se llega más a menudo al orgasmo, se tienen más y son mucho más intensos.

Cada mujer elige la manera más satisfactoria de masturbarse, no hay una forma única, existen técnicas y no es la misma para todas. Pueden hacerlo en solitario o junto con su pareja.

Una de las formas es manualmente con los dedos, el dedo índice y medio se colocan entre la zona los labios y se haciendo presión poco a poco acercándose lentamente al clítoris y con la otra mano se coloca en la entrada de la vagina para estimular todas las zonas. Algunas mujeres encuentran demasiado estimulante tocar el clítoris, como alternativa se puede hacer sobre el capuchón. Estimular el punto G introduciendo un dedo en la vagina y dirigirlo a la parte superior a unos 5 centímetro de la entrada, se localiza facilmente porque tiene un tacto más rugoso. Deslizar de forma suave y ligera uno o más dedos desde el centro de la vagina y el clítoris de arriba hacia abajo, movimientos lentos o rápidos, buscar el que más placer produzca. Apretarte con el dedo índice y el pulgar el clítoris haciendo movimientos repetitivos. Mirarte al espejo mientras te lo tocas, puedes aumentar el placer cruzando las piernas y haciendo ligera presión. Con la almohada acostada boca abajo dejando que el clítoris tenga un contacto directo, y te mueves de arriba abajo, hacer movimientos en forma de circulo, los puedes hacer, en la cama, en el sofá o en la bañera. Con una toalla enrollada, produce gran placer si te sientas encima de ella y frotas y te restriegas. En la ducha dirigiéndose el chorro del agua hacia el clítoris y se va cambiando la temperatura y la presión. A medida que vas familiarizando con las masturbaciones encontrarás cuales son los movimientos más placenteros e incluso encontrará los tuyos propios. La utilización de geles lubricantes intensifica las sensaciones.

Los Dildos o juguetes sexuales, entre los más conocidos son los vibradores que estimulan el clítoris mediante artilugios de silicona , algunos con forma de pene que producen vibraciones. Existen de múltiples formas y tamaños.

El succionador del clítoris se ha convertido el dildo estrella y un fenómeno de ventas «El Satisfyer» es un vibrador que estimula el clítoris sin contacto, con ondas expansivas y pulsaciones excitantes. Fabricado de silicona el modelo se ajusta ergonómicamente para rodear el clítoris con suavidad y precisión. Proporciona sensaciones de vacío y enérgicas palpitaciones gracias a su sistema de ondas expansivas, tiene once niveles de intensidad. Está equipado con una batería integrada que se recarga con un cable USB. Las usuarias afirman que se llegan al orgasmo en cuestión de minutos.

La masturbación femenina ha dejado de ser un tabú, para pasar a ser una acto placentero: logra abrir la mente, volar la imaginación, disfrutar, emocionar, tener orgasmos más intensos y duraderos. En suma, mejorar la calidad de vida.

Sección: Actualidad, Artículos, Sexualidad
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.