La copa menstrual

La copa es un recipiente de silicona médica que se utiliza para recoger el fluido de la menstruación, se introduce dentro de la vagina para recoger el sangrado. Su uso por la población femenina, especialmente entre las más jóvenes, se ha incrementado exponencialmente desplazando las  tradicionales compresas y tampones.

No es un invento reciente, las copas ya existían desde 1867 pero en aquellos años no tenían el éxito comercial, porque al no poder estar fabricadas de látex, eran muy incómodas y rígidas.

No fue hasta 1930 cuando la Dra. Chalmers, la patentó la copa fabricada en caucho vulcanizado, sin embargo tampoco tuvieron aceptación esperada. El éxito llegó en 1987 con la  manufacturación de copa The Keeper en Estados Unidos fabricada de látex, gracias a un mejor diseño que la hacía muy cómoda, lo que conllevo a ser muy bien aceptada, y empezó a ser utilizada por la población femenina. En el año 2000 se fabricó la primera copa de silicona de uso médico, remplazando al látex por sus posibles alérgicas.

La popularidad que ha conseguido la copa menstrual a lo largo de los últimos años no solamente se debe, a comodidad de uso, es confortable y discreta, además de otras propiedades, es segura, nadie sabe que la llevas puesta. No requiere vaciarse frecuentemente, como ocurre con las compresas o tampones, puede llegar a permanecer entre 8 a 12 horas en la vagina. A diferencia de los tampones es más fisiológica, ya que no absorbe la humedad de la vagina. Cómo no se pierde nada de fluido, se evitan infecciones bacterianas de la zona perineal. Es un producto tremendamente ecológico genera menos desechos que los absorbentes.

La cantidad de flujo menstrual es variable de una mujer a otra,  entre 35 ml a 80 ml, la copa lo recoge todo y evita las incomodas perdidas que a veces ocurren con compresas/tampones. Su diseño, con bordes que se adaptan muy bien a las paredes vaginales ha permitido comercializar diferentes modelos y tallas. La guía de tallas está más relacionada con la edad de la mujeres, y si ha tenido hijo con parto vaginales o por cesárea. Hay fabricantes que comercializan sus copas, y ofrecen en el mismo pack dos copas con un envase esterilizador, aprueban un cambio si se ha comprado un tamaño equivocado. La compra de inicio es más costosa que unos tampones o compresas, si hacemos un cálculo de la cantidad que podemos podemos llegar a utilizar durante nuestra vida fértil unas 12.0000 compresas o tampones,  la copa es francamente rentable al ser reutilizable, con una duración es de 10 año. La copa menstrual no solamente es muy bien acogía por las mujeres, en este mismo sentido, la comunidad científica médica la considera muy segura, inocua y capaz de reducir las infecciones genitales.

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Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.