Endometriosis

La endometriosis fue descrita por vez primera en 1860, a día de hoy todavía sigue siendo un trastorno donde quedan muchas respuestas por resolver.

La endometriosis recibe este nombre porque un tejido endometrial, capa que recubre el útero, aparece en otros lugares del organismo. El tejido similar al endometrio que se forma, actúa como tal y reacciona a estímulos hormonales: se engrosa, se descompone y sangra con cada ciclo menstrual y al estar fuera del útero queda atrapado y no se expulsa.

La endometriosis afecta comúnmente a los ovarios, trompas de Falopio, revestimiento de la zona pélvica (ligamentos útero- sacros, tabique rectovaginal) y en los intestinos, recto, vejiga u otras zonas del cuerpo alejadas de la pelvis. Esté donde esté, este tejido va a reaccionar a los influjos hormonales del ovario y causar en la mayoría de ocasiones dolor al inicio o durante todo el ciclo menstrual.

Las causas de la endometriosis, no están bien establecidas, se sustentan varias teorías. Una de ellas, habla de un sangrado retrógrado de la menstruación, en vez de salir por la vagina se dirige hacia las trompas de Falopio y cavidad endometrial como primer paso de la enfermedad. La teoría celómica cree que es el tejido peritoneal que se transforma en endometrial. Por último la teoría inflamatoria propugna que hay una condición de inflamación crónica, como si se tratase de una peritonitis sin gérmenes. Ninguna de las tres teorías se ha impuesto sobre las otras.

Lo cierto es que es una enfermedad muy frecuente, se estima que la padecen entre un 15 al 25% de mujeres en edad reproductiva.

Existen diferentes grados desde el tipo I mínima y leve hasta el estadio IV más grave y severa. Los síntomas van a variar dependiendo de donde se localicen los focos de endometriosis.

Es común en casi todos los casos el dolor. Hay muchas presentaciones de dolor, a veces intenso, especialmente durante la menstruación y otros no tanto. Hay procesos que la mujer es asintomática e infértil. La gravedad del dolor no se correlaciona con el estadio de la enfermedad. La mujer puede tener un dolor intensísimo en una endometriosis leve o poco o ningún dolor en una endometriosis avanzada en estadio IV.

Cuando se localiza en la zona pélvica, entonces la mujer sufre dismenorrea, es decir, menstruaciones dolorosas. Las primeras reglas son indoloras, porque la endometriosis se desarrolla varios años después del inicio de la menstruación.

Según van pasando el tiempo se va produciendo dolor pélvico que puede comenzar antes y continuar durante los días del periodo menstrual, y va a ir aumentando de intensidad. También se acompaña de dolor al tener relaciones sexuales, conocido como dispareunia y menorragias, reglas con sangrado abundante. Pueden existir otros síntomas, dependiendo donde se localicen los focos endometriosicos( hemorragia nasal cíclica, diarrea cíclica, estreñimiento cíclico, etc.).

La principal complicación de las mujeres que sufren endometriosis es la infertilidad: más de un tercio de las afectadas van a tener dificultades para quedar gestante. Aunque no todas, hay mujeres con endometriosis que llevan un embarazo a término.

La exploración ginecológica, haciendo un examen pélvico cuidadoso va a ser una gran ayuda para sospechar esta enfermedad, al movilizarle el útero o hacer compresión en el fondo uterino.

La ecografía transvaginal sirve de diagnóstico en casos de endometriomas ováricos y en los casos localizados en el ligamento útero-sacro y el tejido muscular uterino ( adenomiosos uterina). La resonancia magnética  (RM) de alta resolución ha conseguido un gran avance en los últimos tiempos.

Para la confirmación diagnóstica es necesario una laparoscopia que certificará la presencia de la enfermedad y su extensión.

Existen múltiples tratamientos, no una única opción. Dependiendo del estadio de la enfermedad, la gravedad de los síntomas, la edad de la paciente y la intención del deseo de ser fértil.

Dentro de los tratamientos farmacológicos: la terapia hormonal creando una inducción de un pseudoembarazo (anticonceptivos orales) o la inducción de un estado de pseudomenopausia y a la cirugía. La laparoscopia se considera el tratamiento estándar de la enfermedad.

En los casos que no haya deseo de mantener la función reproductiva y a la gravedad de la enfermedad se recurre, a una cirugía más agresiva mediante una histerectomía y salpingooforectomia.

Más del 50% de las mujeres con endometriosis leve y el 25% de aquellas con enfermedad moderada pueden concebir sin intervención quirúrgica o farmacológica.

La endometriosis es una enfermedad crónica, compleja que disminuye la calidad de vida de las mujeres y donde todavía la ciencia médica tiene un gran camino de investigación por recorrer.

Sección: Artículos, Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.

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