El sonido de las olas

Cada mañana acudo a la orilla del mar de madrugada cuando asoman lo primeros rayos de sol. Busco un sitio para cobijarme donde la brisa no sea demasiado intensa, me acurruco entre la arena y las rocas y sola me dejo llevar por el sonido de las olas. Pueden ser minutos, horas, no lo sé porque me dejo llevar por las emociones y desaparece el espacio y tiempo.

Sin pensar, mi abstracción queda abandonada en el color azul intenso y el movimiento de las olas. Miro a lo lejos el horizonte hasta donde la vista me alcanza, y allí donde parece que el mar está en calma dejo todos los pensamientos que me abruman.

Los amontono en fajos y los voy depositando muy lejos, para que el mar se los lleve. A veces, algunos se vuelven acercar desde el horizonte hasta la orilla, y de nuevo penetran en mi mente, otros se los lleva el mar a sitios recónditos lejanos y profundos y nunca más regresan.

Luego ya más tranquila y reposada me dedico a mirar como rompen las olas y ver los cambios que en cada momento armónicamente se producen. Hago una inspiración profunda mientras el aire penetra en mi interior y se transforma en un bello colorido que me oxigena y me reconforta. Después me levanto y me voy, sin despedirme.

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.