Amantes & Amigas

Soy de esas mujeres que tiene muy claro lo que quiere. Ahora me conozco muy bien. No siempre ha sido así. Durante mi infancia me encontraba diferente a otras niñas, sin saber precisar que es lo que me diferenciaba.

Estudiaba intensamente intentando ocupar los primeros lugares de clase y lo conseguía. Lo que nunca logré fue tener amigas. Tampoco les voy a cansar relatando mi infancia que fue intrascendente. Quizá lo único destacable fuera que en la adolescencia, me empecé a dar cuenta que no me interesaban los chicos. Pero como les decía, al no tener amigas, ni nadie con quien desahogarme y explicárselo, deduje que era lesbiana, pero fuera de eso nada más.

El primer episodio de mi vida memorable fue mi primer amor. Lo recuerdo como si fuera ahora mismo. Conocí a Paula en la Universidad Politécnica. Aquella tarde entraba distraída a la clase de análisis dinámicos de circuitos y de pronto me fijé en una chica sentada en la segunda fila. Lo primero que me llamó la atención fue su amplia sonrisa y sus dientes blancos y alienados.

Me dirigí hacia donde estaba, abriéndome paso en la fila hasta colocarme al lado de aquella mujer luminosa que reía con la boca abierta. Era una sonrisa desenfadad amplia y abierta que enseñaba hasta los molares.   

Cuando me acerqué sentí el olor mentolado de su boca. Me miró directamente a los ojos y me dijo:

̶  ¡Hola! Sin más.

No recuerdo como siguió; yo me sentí ensimismada.

Cada día al llegar a clase buscaba su rostro singular de facciones bien dibujadas; con un cuerpo armonioso, sin ser guapa, a mí me parecía atractiva.

A partir de aquella tarde, pasamos muchas horas juntas. La proximidad física de Paula me hacía sentir como un planeta dentro de un sistema solar con una fuerte atracción. Me seducía de tal forma que cuando pensaba en ella, se me escapaba un suspiro. Me despertaba por las noches imaginándomela, no conciliaba el sueño.

Paula me contaba todas sus intimidades desde lo más insignificante hasta lo más íntimo. Me hacía sonreír y siempre me sorprendía con sus espontáneas ocurrencias. Nos necesitábamos para navegar, ella era la vela que se dejaba arrastrar por el viento y yo el timón.

En algunos aspectos, aunque cueste creerlo, Paula era una mujer débil y en otros demostraba un fuerte carácter. Estableció reglas que yo las asumí sin parpadear, debíamos tener en secreto nuestra relación, no podíamos hacer ninguna manifestación cariñosa en público.

Cuando estábamos con nuestros compañeros se mostraba conmigo rozando la impertinencia. Yo aguantaba ¡Era mi primera amiga!

En tercero ya todo el mundo sabía que éramos amantes, no nos escondíamos. Teníamos grandes diferencias de carácter, pero nos fuimos acoplando. Terminamos amándonos apasionadamente.

Al finalizar la carrera, no nos costó encontrar trabajo. Con una economía desahogada, decidimos ir a vivir juntas. Fue una convivencia corta de unos meses. Nos separamos y no la he vuelto a ver.

Paula fue mi primera amiga, mi primer amor, mi primer amante. Nunca la olvidaré.

Sección: Relatos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.

Un comentario en “Amantes & Amigas

  1. Thays dice:

    Siempre quedo con las ganas de saber más, profundizar y saber que paso después, me imagino una segunda parte o no, lo que si es verdad que tus relatos nunca me dejan indiferentes!!!
    Muy bien

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.