Una elección muy femenina

La utilización de absorbentes durante la menstruación es un tema que cada día preocupa más a la mujer desde su primera regla, incluso antes de que aparezca. En ocasiones, nos refieren las mujeres en las consultas de ginecología, que no tienen información clara de lo que puede ser más adecuado para esos “días especiales “.

Durante éopocas pretéritas, las mujeres utilizaban toallas reciclables “los paños”.  Hoy en día están obsoletos y podemos decir, sin miedo a equivocarnos, la totalidad de las mujeres en nuestro medio usa lo que ofrece el mercado ya sean compresas desechables, tampones o copas.

En España, se considera la menarquía (primera menstruación) entre los 9 a los 14 años, con una edad promedio de 12 años y la menopausia entre los 45 y 55 años con una edad media de 50 años. Lo que significa que entre 38 a 40 años las mujeres van a tener que utilizar de una forma regular y mensualmente absorbentes del flujo menstrual. Además hay que añadir las situaciones del posparto, las alteraciones de las menstruaciones, patologías ginecológicas diversas, entre otras. Lo que puede llegar a originar un uso medio aproximado por mujer de 18.000 compresas/ tampones durante su vida fértil. Una cifra nada despreciable.

Desde el punto de vista médico no existe ninguna contraindicación para utilizar uno u otro absorbente, exceptuando situaciones especiales en las que se aconsejan compresas, en el posparto, cirugía ginecológica e infecciones.

Los mitos infundados sobre el inconveniente del uso de tampones en mujeres vírgenes en las que creen que pude ser motivo de rotura del himen, aseveración totalmente incierta. Lo mismo que ocurre con la creencia de la imperiosa necesidad de utilizar por las noches compresas “para que la vagina respire”. La elección entre una compresa, tampón o una copa, es en sí misma, es personal donde lo que prioriza es la comodidad  de la mujer. No obstante, se necesita conocer las características y requerimientos de cada uno de los absorbentes para evitar alergias e infecciones bacterianas.

En las compresas y tampones hay que valorar su capacidad de absorción, protección, calidad, variedad,  y conocer si el fabricante informa si han sido testadas.  En mujeres que tienen ciclos profusos y abundantes (menorragias o hipermenorreas) se debe elegir aquellas que posean un buen absorbente que garantice una buena protección para que no traspase y manche “las braguitas”. En el caso de las compresas que tengan capacidad de transpiración pero que no contenga polímeros (plástico). Lo recomendables en las compresas son las fabricadas de algodón cien por cien, exentas de productos químicos neutralizantes de olores que puedan alterar el pH y la microbiota vaginal (microorganismos que están en una vagina sana).

En los tampones hay que considerar también su capacidad de absorción y que no desprendan fibras durante su extracción. Las chicas jóvenes o mujeres de cualquier edad que se inician en su utilización es conveniente usar los de aplicador que tengan la punta redondeada para facilitar su inserción. Otro aspecto relevante es en su fabricación carezcan de viscosa o rayón, ya que estos materiales no facilitan la transpiración, ni que se hayan utilizado cloro o dioxinas para su blanqueamiento. Los tampones pueden usarse siempre que la mujer lo desee, aunque no hay tenido relaciones sexuales previas, utilice aro o un dispositivo intrauterino. Debe evitar en el puerperio (posparto) hasta 6 semanas después.

Por último, existen las copas menstruales, recipientes de silicona. Su uso requiere su introducción  en la vagina durante la regla para recoger el flujo menstrual. Existen de diferentes tallas, dureza y colores. Deben esterilizarse antes y después de cada menstruación y necesita vaciarse y limpiar cada 4 a 8 horas dependiendo de la cantidad de flujo menstrual.

Cualquier absorbente puede ser el adecuado para una mujer, lo importante es considerar sus peculiaridades  para una correcta elección. De modo que se puedan evitar alergias, escoriaciones, edemas, vulvitis, vulvovaginitis, foliculitis y  forúnculos. Todas ellas patología no graves pero muy molestas en una zona tan íntima y delicada.

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.