¿Qué me pasa doctor? me han diagnosticado un mioma, que quiere decir, estoy preocupada

El mioma es un tumor benigno del útero que parece producirse por alteración del equilibro hormonal, en la que coexiste un desequilibrio entre estrógenos y gestágenos, a favor de los primeros. Se cree que puede deberse a una causa genética, hay grupos de mujeres de la misma familia que los padecen, también se indica mayor prevalencia en las mujeres de raza negra, ya que los sufren hasta nueve veces más que las mujeres de raza blanca.

Los miomas son tumores compuestos por fibras musculares con forma ovalada o redondeada, aparecen en mujeres que han pasado su adolescencia, a partir de los 34 años, es infrecuente encontrarlos antes. Se localizan en el útero en diferentes sitios: en el interior del útero, en su pared; en el borde interno de o en el borde externo de la pared uterina. Pueden ser únicos y estar asilados o existir varios en diferentes localizaciones.

Por lo general los miomas no dan síntomas, desde que los ginecólogos utilizan los ultrasonidos como medio de diagnóstico, ha aumentado su hallazgo ya que son fácilmente reconocibles aunque sean de muy pequeño tamaño. Estos pueden ser un hallazgo causal, sin ninguna trascendencia en la gran mayoría de los casos. Los grandes que deforman el contorno del útero, son fácilmente reconocidos mediante las maniobras de exploración. Los localizados en la pared o en el interior del útero, pueden tener un pedículo, que es un tallo que lo une de modo que puede torsionarse
si gira sobre él. La forma de identificarlos es mediante ecografía ginecológica. Si se sitúan en el cuello del útero, al estar externos son visibles con la exploración mediante el espéculo.

Los localizados en la pared o cara externa del útero, se denominan miomas subserosos y por lo general no dan síntomas, por el contrario los localizados en la pared, conocidos como intramurales o localizados en la pared interna, denominados submucosos, pueden dar hemorragias  abundantes, además de entorpecer la contractibilidad del útero. A lo largo del tiempo, la menstruación va cambiando y cada vez se hace más copiosa, y así ocurre mes tras mes hasta que la mujer, termina padeciendo una anemia ferropénica como consecuencia de los sangrados
menstruales.

En otras ocasiones, cuando los miomas son numerosos y de gran tamaño, comprimen las estructuras vecinas, dando lugar a un aumento del volumen abdominal, dolor pélvico, frecuentes ganas de orinar y en menos casos compresión del intestino produciendo estreñimiento. Incluso la presencia de miomas pueden ser motivo de infertilidad, aunque no quiere decir que una mujer solo por el hecho de tener miomas pueda tener abortos espontáneos. Hay mujeres con miomas que han tenido un embarazo ,un parto y un bebe en inmejorables condiciones y solo algunas han
sufrido un adelanto de la fecha del parto.

El tratamiento de los miomas va a depender de si la mujer presenta o no hemorragias o si desea descendencia y no la logra. En este último caso la actitud terapéutica que se contempla es muy conservadora, y se realiza miomectomía, que consiste en extirpar el mioma o los miomas, conservando el útero con técnicas endoscópicas, ya sea mediante histeroscopia o laparoscopia que son cirugías poco agresivas.

Si la mujer tiene sangrados menstruales muy abundantes, lo que primero intenta el ginecólogo es tratarlos mediante fármacos, y evitar la anemia, si a pesar de la medicación no se consigue corregirlos y la mujer ha completado su descendencia, se recurre a un tratamiento más agresivo y radical como es la extirpación del útero.
Antes de tomar esta decisión se valoran también otras alternativas, como el procedimiento de la embolización que es una técnica conservadora no invasiva, realizada por un radiólogo intervencionista, que consiste en introducir unas esferas de gelatina en la corriente sanguínea por vía femoral hasta llegar a las arterias uterinas, ocluyendo el flujo de sangre a los miomas, lo cual los reduce.

Se tiene en consideración siempre además del deseo de descendencia y los síntomas, la edad de la paciente, ya que si la mujer está en el climaterio, se intenta no realizar cirugía ya que una vez que se haya establecida la menopausia, la mujer ya no tiene menstruación y los miomas comienzan a disminuir de tamaño.

Si el hallazgo del mioma es casual y no da síntomas, como ocurre en más del 80 % de
los casos, se recurre a los controles ginecológicos anuales.

 

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.