Picores en la vulva

El prurito -picor- vulvar es un síntoma extraordinariamente frecuente en la mujer. Me pica, me pica, me rasco y busco cualquier remedio para solucionarlo.¡¡¡ No, no, no!!!. No hay que intentar remediarlo así.

El prurito vaginal puede afectar a cualquier edad. Es una afección muy molesta  y desagradable que se mantiene durante el día, generalmente durante la noche aumenta de intensidad con ardor y quemazón por una mayor flujo vascular causado por el calor en la cama.

El prurito induce al rascado que lo alivia momentáneamente, si su práctica continua, no solamente no lo disminuye, sino que lo aumenta con la fricción y como resultado se producen lesiones cutáneas. La piel se agrieta, se abre, aparecen laceraciones que secundariamente pueden infectarse.

Una de las causas más frecuentes que motivan el picor son las infecciones vaginales especialmente el herpes, las candidiasis (hongos) y las infecciones por tricomonas. Las dermatitis de contacto, los eccemas son causantes muy comunes.

Los agentes externos que se ponen en contacto con la piel de la vulva, lavarse excesivamente con jabones, duchas vaginales, aerosoles perfumados, desodorantes, compresas blanqueadas, protectores diarios, salvaslip, ropa interior sintética muy apretada, todo lo que potencia una deficiente transpiración; baños de espuma o fragancias especialmente si no están exentas de parabenos.

En otras ocasiones el padecimiento proviene de causas internas de determinadas enfermedades, la diabetes mellitus principalmente, afecciones renales, alergias de origen alimentario o por fármacos

En las niñas es muy frecuente los oxiuros, gusanos, aunque no es exclusivo de la infancia también puede aquejar a las mujeres adultas. Otra de las causas que motiva un picor muy agudo son las ladillas, piojos del pubis, se localizan en el vello púbico y producen intenso picazón, especialmente por la noche.

En las mujeres menopáusicas el prurito puede estar producido por la deficiencia hormonal de estrógenos. En algunas mujeres mayores, cercanas a la vejez, los genitales se atrofian, alteración en la pigmentación, liquenificación (piel engrosada y correosa), y el picor puede ser muy penetrante alterando mucho la calidad de vida. Estos casos de prurito vulvar en la mujer menopausia y posmenopáusica deben ser estudiados cuidadosamente ya que existen ciertas afecciones pruriginosas que conducen a un daño cutáneo y pueden degenerar hasta llegar a un cáncer.

Dada la multitud de patologías que pueden producir prurito vulvar, no son aconsejables los remedios caseros o automedicarse, el mejor consejo es acudir a un ginecólogo para que la afección pueda ser diagnosticada y tratada correctamente.

Sección: Ardor, Candidiasis, Dermatitis de contacto, Herpes vaginal, Ladillas, Liquenificación, Oxiuros, Prurito vulvar, Quemazón, Textos, Tricomonas
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.