Los ovarios poliquísticos

Muchas mujeres arrastran durante años el sufrimiento de padecer ovarios poliquísticos, sin ser cierto. Es debido a que existen diferentes criterios de evaluación, y ello ha provocado “un exceso” de diagnósticos.

La causa de que la mujer padezca el síndrome de ovarios poliquísticos, se debe a un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas. Los ovarios son incapaces de liberar los óvulos cuando ya están maduros, lo que provoca alteraciones en el ciclo menstrual y dificultad de lograr un embarazo.

La presencia de numerosos quistes en los ovarios, visualizados generalmente por ecografía, ocurre en un 15 a un 40 % en mujeres sanas, especialmente en la época prepuberal. Las imágenes ecográficas de ovarios multifoliculares, puede visualizarse por ejemplo, en mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales y la imagen puede ser semejante, y confundirse con ovarios poliquísticos.

El primer diagnóstico del síndrome de ovarios poliquísticos se debe a Stein y Leventhal en 1935, durante una reunión en Nueva Orleans, presentó un estudio de mujeres que sufrían disfunciones menstruales, aumento de vello (hirsutismo) y esterilidad. Años después en 1976, con los avances tecnológicos en la determinación de hormonas pudieron demostrar que las pacientes que sufrían síndrome de ovarios poliquísticos tenían alteraciones en las hormonas secretadas por la hipófisis (gonadotropinas). Más tarde, se asociaron otras alteraciones hormonales endocrinas, a menudo relacionada entre sí como, secreción anormal de insulina (hiperinsulinemia) y resistencia periférica, junto con el exceso de producción de andrógenos.

Las manifestaciones clínicas del síndrome de ovarios poliquísticos son diversas, y no todas pueden aparecer en una misma paciente. Las más comunes son alteraciones en la menstruación que puede ocurrir desde ausencia de menstruación, cuando anteriormente ya ha tenido regla (amenorrea secundaria) hasta periodos menstruales muy irregulares. El exceso de andrógenos tiene como consecuencia aumento de vello corporal (hirsutismo), acné y obesidad, y otros de tipo metabólico diabetes y aumento del colesterol.

Aunque todavía es desconocida la causa del por qué se producen estos trastornos hormonales. Una vez diagnosticado correctamente, no es estrictamente necesario determinaciones hormonales, existen numerosos tratamientos (dependiendo de grado y severidad) muy eficaces que normalizan los ciclos menstruales, resuelven la esterilidad y mejoran los otros síntomas.

Sección: Artículos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.