La menarquia o primera menstruación

La que espera, desespera, dice un refrán español. Aunque el enunciado del refrán en su origen está escrito en género masculino, lo utilizo en femenino para referirme al sufrimiento, en muchas ocasiones innecesario de las chicas, incluso de sus mamás, mientras esperan a que aparezca la primera regla. Especialmente se hace más intenso cuando las amigas o compañeras del colegio, ya la tienen . Ciertamente la aparición de la primera menstruación, es un acontecimiento relevante en la vida de una mujer, y uno de los aspectos externos que caracterizan el sexo femenino. Lo que explica el desasosiego que puede producir su espera, si no se conocen las causas.

El promedio  de la menarquia en el siglo XIX en Europa y Estados Unidos era de 16,5 años. En los últimos 100 años, ha mostrado una disminución constante y gradual en muchos países de todo el mundo, posiblemente por las mejoras socioeconómicas.  Ya, estudios actuales hay informes que muestran una estabilización del momento de presentación de la primera menstruación en países industrializados, la tendencia es entre 12 y 13 años con un decalaje mas menos dos años.

La primera menstruación está influenciada por un conglomerado de diferentes parámetros, etnia, genéticos, procedencia geográfica, hábitos nutricionales, aspectos socioeconómicos y factores ambientales.  La procedencia geográfica, existe variación entre las latitudes de los países, cuanto más alta es su latitud parecen tener relación con un inicio más temprana de la menstruación. La etnia, la chica asiática (taiwanesa, japonesa) tiene su menarquia antes, lo mismo ocurre con las niñas negras experimentan antes que las blancas. Desde el punto de vista genético, los determinantes específicos son en gran parte desconocidos, existe concordancia entre la edad en que inició la menstruación la madre para poder predecir cuándo aparecerá la primera menstruación en la hija. También parece tener relación, según estudios recientes, el ambiente prenatal en el seno materno relacionado con los altos niveles de estrógenos durante su embarazo, puede contribuir a una aparición más temprana de la menstruación.

El estado socioeconómico bajo desempeñan un papel importante en el retraso de desarrollo puberal, las niñas de familia con alto nivel socioeconómico, la tienen más temprana que las de un entorno menos privilegiado. La calidad de la ingesta de alimentos influye en la pubertad, los altos niveles de grasa subcutánea y un índice elevado de masa corporal en edades prepuberales se asocian a mayor probabilidad en la aparición de una menarquia más temprana. Con respecto a los factores ambientales las niñas criadas en entornos urbanos tienen la menarquía antes que en los rurales. Los productos químicos medio ambientales, disolventes, lubricantes, pesticidas, todos aquellos conocidos como disruptores endocrinos, han demostrado que pueden influir en el sistema endocrino y retrasar la pubertad.

Se puede predecir la menarquia uno dos años antes, por la aparición de la impregnación hormonal producida por un aumento de secreción de esteroides en el organismo. Lo que pone de manifiesto cambios morfológicos corporales, desarrollo de las características sexuales secundarias, aparición del vello pubiano, axilar y desarrollo mamario de manera gradual. Incremento de la masa corporal y crecimiento de los huesos, expansión de la pelvis que conforma curvaturas por acumulación del tejido adiposo subcutáneo.

Un retraso en el inicio de su pubertad de la niña, puede tener un origen desconocido o debido a padecimiento de enfermedades agudas o crónicas, con mayor influencia dependiendo de la gravedad del proceso.  Acontecimientos como las tensiones  en las guerras, influyen. Otros factores determinantes se asocian al aplazamiento, actividad física excesiva, (atletismo, gimnasia de competición), trastornos alimenticios, anorexia, bulimia, y malnutrición.

La aparición de la primera menstruación se debe esperar sin ansia, ni especial preocupación mientras se correlacione con los rangos de edad establecidos como normales. En los casos que supera las edades límite del rango de edad establecido como normal, conviene consultar al médico. Incluso antes, si las características sexuales secundarias no se han manifestado o son poco evidentes.

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.