La mastopatía fibroquística no es una enfermedad

Existen numerosos errores conceptuales de la patología mamaria y entre ellos quiero destacar por ser muy popular, y por su alta prevalencia la mastopatía fibroquística (MFQ). Incluso también la utilización de sus sinónimos menos conocidos, displasia mamaria, mastitis crónica, enfermedad quística, mazoplasia, mastopatía esclero-quística, adenosis, mastodinia, enfermedad de Reclus, enfermedad de Schimembusch, entre otros. Bajo la denominación de MFQ, leve, moderada y severa se incluyen un gran número de alteraciones benignas del tejido mamario que son con frecuencia términos confusos e incorrectamente utilizados.

Hay mujeres que se alarman y perciben la MFQ, como una enfermedad de la mama que les surge tras el diagnóstico de un examen clínico rutinario por haberles informado su médico o ante la lectura del dictamen de la mamografía. Por lo general, viven muchas de las pacientes esta patología con ansiedad durante años en cada revisión ginecológica, o en cada cribaje mamográfico como si se tratara una lesión de riesgo con respecto al cáncer de mama.

La MFQ es un concepto únicamente histológico y solamente debiera proceder a utilizarlo después de la realización de una biopsia de tejido mamario bajo el dictamen de un informe anatomopatológico y nunca como resultado de una entidad clínica, ni radiológica. Los cambios histológicos que sufre la mama en la MFQ, son un conjunto heterogéneo de alteraciones del tejido mamario, principalmente cambios hiperplásicos metaplasia y proliferativos, entre las que se incluyen fibrosis, quistes, adenosis. Estos cambios en el tejido mamario aparecen combinados y no representan por si mismos una entidad clínica específica. Se cree que su origen es funcional, y parecen estar relacionada con un desequilibrio hormonal por un efecto prolongado de los estrógenos sobre el tejido.

El estudio macroscópico del tejido mamario biopsiado de la MFQ es un estado proliferativo benigno del tejido glandular mamarioque presenta un aumento del tejido conjuntivo y quistes de diferente tamaño con contenido seroso, ocre o amarillento. En la observación de los quistes al microscopio se ven revestidos de epitelio prismático, en ocasiones con una capa de células mioepiteliales. La proliferación del tejido epitelial que tapiza el interior de los conductos galactóforos mantiene su arquitectura, y en ocasiones presenta focos de metaplasia apocrina con un estroma denso infiltrado de células mononucleares pequeñas.

Recomiendan los expertos que la descripción de un examen físico de la glándula mamaria debe referirse siempre a términos propiamente clínicos, localización de la lesión o lesiones encontradas en los diferentes cuadrantes de la mama, externo, interno, superior e inferior explicando donde se halla la lesión. Una descripción donde se indique el tamaño aproximado, medida en mm o centímetros de la longitud del diámetro más largo, y nunca con referencia a similitudes, por ejemplo de tamaño como un huevo de paloma. Determinar las características de consistencia si la lesión es blanda o dura y, si está adherida o no a planos profundos o superficiales.

Es importante precisar si presenta adherencias y retracciones, así como las características de la piel de la mama, roja, tumefacta, caliente etc.

La existencia de secreción del pezón y si aparece de forma espontánea o provocada, informando sobre su color y densidad, también si presenta descamación en el  complejo pezón-areola es un dato de relevancia. Sin olvidar por último, la información sobre las áreas de drenaje linfático y precisar donde encontramos o no adenopatías.

En las mamografías los cambios discernibles microscópicos, no se relacionan con los patrones representados en las placas,(agua, calcio, grasa o mixta), sino en imágenes en diferentes tonalidades de grises según las densidades. La densidad agua corresponde en la mama a la piel, unidad areola pezón, parénquima glandular, las láminas anterior y posterior, y la densidad grasa, corresponde al tejido adiposo.

La semiología radiológica valora las lesiones según su forma, su contorno, su densidad y su tamaño. El colegio Americano de Radiología, registró en 1992 una clasificación de las imágenes radiológicas con el fin de los dictámenes fueran concisos y uniformes y pudieran ser entendidos internacionalmente por todos los profesionales y se garantizara la calidad. Instituyo una clasificación mediante siglas y números. Las siglas BI-RADS Breast Imaging Report and Database System seguidos de la numeración del 0 al 6 con diferente significado.

Ante una exploración mamaria de rutina se deben consensuar los términos y diferenciar los exámenes clínicos, radiológicos y anatomopatológicos. Se aconseja utilizar en los dictámenes radiológicos, las clasificaciones estándar del ACR para una mejor compresión. Finalmente en los dictámenes anatomopatológicos cuando se realiza una biopsia y utilizar el término “Cambios Fibroquísticos” tal como recomiendan el Colegio Americano de Patólogos sustituyendo así a la MFQ o cualquiera de sus sinónimos.

Con estas recomendaciones y sugerencias podremos olvidarnos de la mal llamada mastopatía fibroquística ya que en la actualidad no se considera una afección mamaria, ni siquiera una enfermedad, ni una lesión, sino simplemente una condición fisiológica de la mama y así se lo debemos transmitir a nuestras pacientes.

Más información

  • Balleyguier C, Ayadi S, Van Nguyen K, Vanel D, Dromain C.Sigal R. BIRADS classification in mammography. Eur J Radiol 2007;61:192-4
  • En: ACR. BI-RADS American College of Radiology. ISBN: 3131369728 fourth Edition 2003
  • Ruiz Domingo E. En: Manual de patología mamaria. ISBN:84-7092-395-1. Editorial JIMS
  • Hamed H, Fentiman IS. Benign breast disease . Int J Clin Pract 2001; 55:461-4
  • Devitt JE.Clinical benign disorders of the breast and carcinoma of the breast. Surg Gynecol Obstet 1981;152:437-40

Este artículo fue plublicado en Gineblog
Octubre 2013
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Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.