La histerectomía decae

La histerectomía es una intervención quirúrgica cuya finalidad es la extirpación del útero de una mujer. La histerectomía siempre ha sido un motivo de preocupación, ansiedad y desasosiego. Durante años este procedimiento era el único que los textos médicos indicaban para poder tratar de una forma eficaz afecciones del útero benignas y malignas.

Realizar una histerectomía siempre ha sido un grado de preocupación incluso para el ginecólogo más experto. Una cirugía mayor no exenta de complicaciones propias, sangrados, infecciones, alergias y las posibles lesiones en órganos próximos, vejiga, uréteres, etc. Larga estancia hospitalaria, recuperación más lenta, dolor postoperatorio, entre otros inconvenientes.

La extirpación del útero se puede realizar a través de una abertura amplia en el abdomen o por la vagina. En la actualidad este procedimiento quirúrgico se intenta abordar de la forma menos invasiva posible, con incisiones pequeñas de 5 a 10 mm, donde se utiliza el ombligo para que sean más invisible y se extrae el útero mediante una lente óptica y pinzas, conocida como laparoscopia. En centros hospitalarios muy especializados utilizan un robot “MIchelangelo” para que la cirugía se realice con mayor precisión y se eviten complicaciones.

Hace más de una década además de la patología maligna, las causas más comunes por la que a una mujer se le extraía el útero era por sangrados uterinos anormales, tumores benignos y por endometriosis. La mujer que había sufrido una histerectomía confesaba “que la habían vaciado”, después de la intervención y los años posteriores. La cirugía tenía un sentido muy profundo como si les hubieran arrancado sus entrañas y su propia esencia de mujer. Si la intervención ocurría durante su época fértil le imposibilitaba de forma definitiva poder llegar a ser madre, y además frecuentemente iba acompañada de un sentimiento “equivocado” pero real que se llevaban parte de su sexualidad y carácter.

En  los EEUU se realizan en la actualidad más de 400.000 histerectomías cada año y confiesan los expertos que son excesivas. A pesar de ser una cifra que afortunadamente ha disminuido notablemente durante la última década, gracias a los nuevos fármacos y procedimientos menos agresivos. Hoy en día se pueden tratar muchas de estas afecciones del útero con fármacos, Dispositivos intrauterinos con hormonas, y con  procedimientos quirúrgicos menores,  histeroscopias, ablaciones endometriales, sin tener que llegar a realizar una histerectomía. Incluso se puede tratar algunas lesiones malignas, sin la necesidad de extirpar el útero con la misma efectividad.

La diversidad y el grado de aceptación de procedimientos menos agresivos para tratar un gran número de enfermedades sin tener que extraer el útero, ha condicionado valorar a centro hospitalario como un indicador de excelencia en la calidad ginecológica, según la menor cuantía de histerectomías.  Algo insólito diez años atrás que beneficia a todas las mujeres.

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.