Dña Rosenda en su primera visita al ginecólogo

Buenos días, ¿Quién es la última?

Tengo las piernas que me tiritan, esto de venir al ginecólogo me pone de los nervios. A ver qué me dice y qué me pregunta, estoy segura de que me va a reñir. Le voy a preguntar a esta señora:

-¿Qué tal este médico? Sabe Ud. es la primera vez que vengo.

-Ah! Un poco serio, yo he venido unas cuantas veces, va al grano y pregunta mucho, pero dicen que es bueno. A mí, concretamente, me acertó de pleno y me sacó un bulto que tenía en la matriz.

-Madre Ud. no calla ni debajo del agua, nos van a llamar la atención, además habla muy alto y se entera todo el mundo.

-Hija, eres de lo que no hay, es que tengo que preguntar sobre el médico, no ves que estoy achicharradita de miedo.

En estas dos semanas de espera no he parado de pensar día y noche si lo que me asoma por el pezónes es un líquido que se sale de algún tumor maligno. Que tenga ese color oscuro no me gusta nada, el aspecto es muy feo. Si tengo un cáncer de pecho a mí que me lo corten “a tazón”. No quiero decirle nada a Susana, ni a Lucas, ni a ninguno de mis otros hijos. Este trago lo tengo que llevar yo sola. Cuando me he duchado esta mañana, porque eso sí, me he dado una buena jabonada, como decía mi madre, pues bien, no he querido tocarme el pezón, porque hacerlo ya me daba miedo. Me he puesto una muda que tenía guardada para estas circunstancias. Mi madre siempre guardaba la ropa interior sin estrenar para cuando iba al médico a la capital.

-Madre, ¿qué hace tan pensativa?

-Nada, Susana, distraída, que estaba distraída con lo que tengo que comprara en el súper.

-¿Rosenda González?

-Sí, soy yo.

-Pues ya le toca. 

-Buenos días Rosenda, ¿cuál es el motivo de su vista?

-Pues no sé, doctor, a mí me ha mandado Don Cipriano que venga.

-Mire, es que a mi madre le sale una agüilla oscura por el pezón, por eso hemos venido.

-¿Le ha dado algún informe Don Cipriano?

-Sí, este -saca un papel del bolso-.

-Pase aquí, detrás de la cortina, y le vamos a ir haciendo unas preguntas, y se quita la ropa de cintura para arriba. Cuando esté preparada nos avisa. 

Noto que me salen los colores, esto de que me mire un hombre tan de cerca el pecho me da mucha vergüenza. Cierro los ojos, noto una sensación fría y veo que me pone unos cristalitos encima del pezón y me exprime con fuerza.

-Ya se puede vestir, Rosenda, va a venir de nuevo para hacerle una revisión ginecológica y, de momento, va tener que realizarse una mamografía y una galactografía.

 

 

 

Sección: Doña Rosenda
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.