Comprendiendo la osteoporosis, una enfermedad del esqueleto

Los médicos, pacientes, medios de comunicación se interesan cada día más por la osteoporosis, es un problema importante de salud que afecta a hombres y mujeres. En Estados Unidos hay 25 millones de personas osteoporóticas y 34 millones son osteopénicas, es decir, están en riesgo de desarrollar la enfermedad. En España el 35% de mujeres mayores de 50 años sufren osteoporosis.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa e indolora, se asocia a fragilidad ósea, disminuye la resistencia y entraña la aparición de fracturas. Las fracturas aunque se consolidan normalmente, pueden comprometer la calidad de vida, dolores persistentes y algunas pueden ocasionar consecuencias graves, particularmente las que ocurren en el cuello del fémur.

El esqueleto está constituido por huesos, formados con proteínas, particularmente colágeno y minerales, calcio y fósforo organizados en un cristal, denominado hidroxilapatita. El hueso tiene dos funciones mecánica y metabólica. La parte mecánica es la encargada de sostener y proteger al cuerpo por las propiedades de resistencia y elasticidad frente a los traumatismos. La metabólica es el almacenamientos de minerales calcio y fósforo, energía, factores ce crecimiento, equilibrio ácido-base, entre otros.

El hueso es un tejido vivo que se remodela, se forma y se destruye continuamente, gracias al funcionamiento de dos tipos de células: los osteoblastos y los osteoclastos. Para que el hueso se renueve, los osteoclastos deben destruir el hueso antiguo formando lagunas y los osteoblastos son los que se encargan de rellenan con hueso nuevo. La formación y destrucción ósea normalmente está equilibrada y regulada bajo la influencia de numerosos factores (vitamina D, hormonas tiroideas, sexuales, paratiroideas, cortisol, etc.).

Desde el nacimiento hasta los 20 años es cuando se establece la mayor masa ósea, más tarde durante años se mantiene con una ligera pérdida hasta los 50 años. Después en la madurez se produce un fenómeno de pérdida diferente entre el hombre y la mujer, mientras que en el primero hay una merma de 0,5%  por año, en la mujer se acelera por la carencia hormonal, y es de un 3-5% por durante los dos a tres años siguientes a la menopausia, y del 1-2 % en los 5 a 10 años posteriores.

La osteoporosis puede sobrevenir dependiendo del nivel de partida de logramos a los 20 años,  y de los factores de riesgo genéticos, antecedentes familiares, enfermedades endocrinas, digestivas, medicamentos, hábitos de vida poco saludables,  nutrición desequilibrada, regímenes pobres en calcio fumar, sedentarismo, etc.

Todavía no existe un consenso recomendable que permita un chequeo en la en la población para descubrir la osteoporosis. En principio se realizan pruebas diagnósticas en los pacientes que tienen factores de riesgo, en algunas mujeres posmenopáusicas, en ciertas enfermedades o medicamentos que la favorecen su aparición.

Muchos de los factores de hábitos de vida son evitables y pueden ser corregidos para prevenir y luchar contra la osteoporosis. Un régimen alimenticio adecuado, consumir al menos 4 alimentos lácteos por día,  evitar el alcohol y el café, no abusar de los alimentos salados, exposición al sol de forma moderada, practicar una actividad física de forma regular es muy aconsejable.

Con los años es inevitable que se sufra una pérdida de masa ósea por un proceso de envejecimiento, como todo el organismo. El tejido óseo pierde el equilibrio, el procesos de destrucción ósea de los osteoblastos supera a la formación de los osteoclastos.  Llevando unos hábitos saludables de vida podemos retrasarla o evitar la osteoporosis. Gran parte está en nuestras manos.

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.