Bartolino

Con la denominación de Bartolino nos referimos a cada una de las glándulas vestibulares mayores, situadas a cada lado del tercio inferior de la abertura vaginal, entre los labios mayores y la pared de la vagina.  El nombre proviene en honor del anatomista danés Caspar Barholin, quien las describió en el siglo XVII.

Las glándulas de Bartolino son de pequeño tamaño, en condiciones normales son invisibles y no palpables. Tienen unos conductos de drenaje con una longitud de dos centímetros que llevan las secreciones a la superficie interna de los labios menores. Su función es humedecer la vagina con una líquido claro, de consistencia mucosa y exento de olor. El fluido de la secreción mantiene lubricada la entrada de la vagina, especialmente durante en el coito para facilitar la penetración.

La mayoría de lesiones que se producen en las glándulas de Bartolino aunque molestas, son banales, tratables y curables: quistes, infecciones y abscesos. Las más graves son los carcinomas, resultan afortunadamente ser muy infrecuentes, menos de 1% de los cánceres del tracto genital.

El quiste de Bartolino afecta al 2% de las mujeres, es un motivo de consulta las jóvenes en edad fértil, generalmente unilateral, resulta de la acumulación de moco en las glándulas. Es un quiste de retención, se forma al obstruirse el orificio de salida, el líquido no fluye de la cavidad, se acumula y termina formando un bulto redondeado en el borde de la vagina. Depende del tamaño del quiste va a requerir tratamiento, sí es pequeño aparece una pequeña protuberancia que no molesta y puede durar años, en estos casos no se no se realiza ningún tratamiento. Cuando es grande, pueden alcanzar el tamaño de 1 a 4 centímetros, producen sensación de compresión, molestias y dolor y requieren atención médica.

La Bartolinitis es la inflamación de una o ambas glándulas, afecta a las mujeres durante el periodo de madurez sexual. La causa es una infección, suele estar producida por muchos tipos de bacterias, estafilococos, estreptocos, escherichia coli y cualquier otra que está en la piel y vías respiratorias altas. En otros casos, las bacterias están relacionadas con enfermedades de transmisión sexual, clamidia y especialmente por N. gonorrea.

La mujer nota molestias en la zona vulvar inferior, el labio aumenta de tamaño, se vuelve rojo, está caliente y delgado por la tensión. Hay casos que incluso este proceso puede llegar a originar fiebre.  Esta muy dolorida la vulva, molesta mucho al caminar, tener relaciones sexuales y sentarse. Al inicio de la inflamación son recomendables lo baños de asiento, con agua tibia varias veces al día y limpiar lo genitales. En ciertos casos, el tejido supura y el tamaño aumenta, se forma un absceso, llega un momento que la presión del líquido acumulado, produce la ruptura, drena espontáneamente y desaparece el dolor.

La atención médica la Bartolinitis, consiste en tratamiento a base de antibióticos según el germen implicado y analgésicos para mitigar el dolor. Cuando se ha producido un absceso, si no ha drenado espontáneamente requiere realizar una pequeña incisión y colocar un catéter (sonda) durante unas semanas para que drene completamente. También puede tratarse mediante láser.  La recuperación es muy rápida.

En los casos que una mujer sufre recurrentes Bartolinitis (infecciones o abscesos), vuelven a salir incluso años después, se realiza con un procedimiento quirúrgico llamado marsupialización de la glándula. La marsupialización consiste en realizar una pequeña abertura en las paredes del saco del quiste, bajo anestesia y unos puntos en los bordes de la piel en forma de bolsa, para facilitar el drenaje completo.

Las mujeres que tienen una predisposición a padecer Bartolinitis, o los procedimientos utilizados no han sido efectivos, la medida requerida es extirpar la glándula afecta.

 

 

 

Sección: Textos
Dra. Elena Ruiz Domingo

Autor: Dra. Elena Ruiz Domingo

Elena Ruiz Domingo es una médico ginecóloga que le encanta comunicarse, participa con regularidad en congresos, prensa, medios y conferencias.